8 marzo, 2016

Antecedentes

El nacimiento del Gobierno Laborista de Wilson (vemos siempre que los gobiernos del Partido Laborista han sido nocivos para la automoción británica), llamado British Leyland Motor Compañy (BLMC), dio fin a muchos proyectos; entre ellos el del EX234, un estudio para renovar la ya pasada de moda gama de productos de la ahora extinta British Motor Company (BMC). Así pues, en la nueva MEGAcorporación, se vió la necesidad de llevar al futuro a MG mediante un nuevo proyecto.

El fruto de esta investigación iniciada en 1968, pocos meses después de la fusión fue lo que hoy se podría llamar “el MG F de veinte años antes”. Harris Mann y Paul Hughes carrozaron esta avanzada propuesta que fué profusamente copiada, sirvió de base estilística para el Triumph TR7, su trasera inspiró la del Jaguar XJS, apareció en cómics y películas de animación de los 70 (y digo “apareció”, no que se inspirasen en el, pues fue copiado tal cual), proporcionó soluciones mecánicas sorprendentes (el Fiat X19 y su éxito comercial son buena prueba de ello) y se convirtió en la base de partida para los proyectos de deportivo de MG durante los siguientes treinta años.

¿Por qué llamarlo “MG F 20 años antes”? Fácil: tracción delantera, motor central transversal con tomas de aire laterales, biplaza y suspensión de la casa (una versión tecnológicamente avanzada de la Hydrolastic). Y futurismo, mucho futurismo, porque pocas cosas parecidas (lo más similar, el Lamborginni Urraco) vieron la luz. De hecho, de no ser por pequeños detalles, el ADO21 tiene un estilo de completa actualidad.

Estos fueron los dibujos de estos dos apóstoles del diseño industrial:

ADO21

ADO21

Estaría equipado con el conjunto de transmisión-motor tipo E de BMC, que daría como partida un motor modesto de solo 1500 centímetros cúbicos, pero que, pasando por un 1.7 litros (el E4), tendría su máximo exponente con un 2.3 litros (el E6). El tamaño de este propulsor, en concreto su excesiva altura, condicionó el diseño de la parte posterior que de todos modos, fue magníficamente resuelto por Mann y Hughes, tal y como podemos ver.

El uso y modificación de la suspensión Hydrolastic a utilizar es una bella pieza de ingeniería, sobre todo en la solución de la amortización del arco posterior y un reconocimiento (merecido) para la inventiva de su diseñador.

A pesar del problema causado por el tamaño del propulsor, el proyecto tenía posibilidades, así que se le dio vía libre y se comisionó una maqueta de ingeniería que además era un prototipo semifuncional. En concreto, es el que podéis observar en estas fotos.

ADO21

ADO21

ADO21

Vemos que fue diseñado para no parecerse a ningún otro MG que le precediera, mientras que se nota el avanzado diseño de estilismo que se realizó para solucionar la ventanilla posterior (una de este estilo ha sido seña de identidad de un modelo tan famoso como el Countach de Lamborginni) en presencia de la traba impuesta por la altura del motor.

Pero por desgracia, la tremenda presión impuesta en un principio para avanzar con este proyecto se evaporó de repente. ¿La razón? Ahora, en BLMC existía un competidor directo: Triumph. Y fue esta marca la que pasó a ser la niña bonita ya que tras la aventura americana de Spen King y Mike Carver y el descubrimiento de que lo que el comprador Norteamericano buscaba más un vehículo fiable y sencillo, el empujé se dió al Triumph Bullet, una apuesta muy convencional respecto a este proyecto.